Viajando por Portugal: Braganza
Escrito por: Isabel
18 de Mayo del 2009
Encima de una colina de la sierra de Nogueira se alza Braganza, una de las más bellas ciudades del norte de Portugal. La ciudad, con menos de 20.ooo habitantes, es capital del distrito más nororiental de Portugal, y también unos de los más despoblados.
Braganza está en medio de una tierra abrupta y poco fértil, pero bella en definitiva que se encuentra en el territorio denominado de Tras os Montes.
Al norte de Braganza se extiende el parque nacional de Montesino, de 75.000 hectáreas que llega hasta la frontera española. Interesante fauna y flora, en una tierra casi despoblada y mal comunicada.
Braganza es un lugar de interés histórico y artístico, especialmente por su ciudadela, que preside un altivo castillo. El Castelo de Bragança (Castillo Fortaleza de Braganza) es muy visitado y se encuentra en el centro histórico de la población, en la Rua do Santo Condestável. Es considerado uno de los castillos más representativos de la arquitectura medieval. Formando parte del conjunto amurallado, con quince torres y tres puertas, están la Torre de Menagem, la Torre da Princesa, la Domus Municipalis, la Iglesia de Santa Maria y el Pelourinho. Se conserva en buen estado y en la plaza de armas, conocida como Ciudadela, destacan las calles estrechas con las típicas casas medievales.
La Praça da Sé constituye la primera y mejor referencia para quienes llegan a la ciudad. En el centro se alza un crucero construido en 1689. Al frente está la Iglesia de la Catedral, de fachada simple, con portal renacentista, pero de influencia barroca, y un interior con retablo de entalladura dorada y arco triunfal dominado por el blasóm de la ciudad.
Descendiendo la antigua Rua Direita, hoy Rua dos Combatentes da Grande Guerra, se pueden observar los edificios larguiruchos y coloridos, ejemplares de las construcciones medievales, con bellos herrajes en las portadas y puertas.
Braganza es una ciudad muy particular con numerosos atractivos y sitios de visita obligada, así como monumentos y edificaciones realmente increíbles. Resulta interesante la arquitectura popular, con macizas casas de piedra de granito y tejado de pizarra, todas adornadas con bellas balconadas de madera. Merece la pena pasear por sus calles.
Cabe destacar el cercano Monasterio de Castro de Avelás, de inicios del III. Queda sólo la iglesia, con elementos del románico final de ladrillo que se desarrolló en otras zonas de la península Ibérica. También es interesante visitar el Museo Abade de Baçal, en el palacio episcopal (siglo XVIII), que presenta una buena colección de elementos que nos sirven para conocer mejor la historia y costumbres de esta zona portuguesa.
En cuanto a gastronomía, la tónica es también de humildad y las especialidades las típicas del norte de Portugal, como el caldo verde, con parata y col, el bacalao, del que se dice en el norte de este Estadom, que hay una receta para cada día del año, las carnes de cerdo, el cocido, etc.
Hay por la zona buenas carnes de cordero y cabrito (cabrito de Montesiño) y excelentes productos derivados de la matanza del cerdo. También es interesante la gastronomía de la caza, perdiz y conejo preferentemente.
En general hay un binomio que define la cocina de este territorio: sencillez y calidad natural de los productos.
No hay una especial relevancia de vinos de la zona, aunque en Portugal, si existe tradición vinatera.

El Castillo de Braganza
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Etiquetas :
Braganza, Europa, gastronomía, Monumentos, Portugal
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