Dice una conocida canción de un artista español que “el corazón que a Triana va nunca volverá, Sevilla”. Y realmente es cierto. Sevilla es una de las ciudades españolas con más encanto y tradición. Hace unos años tuve el placer de visitar la capital andaluza y disfrutar de una de las mejores escapadas de mi vida. Ya no sólo por sus espectaculares encantos a modo de espectaculares obras arquitectónicas, también por su gente, los sevillanos son únicos en el mundo, por su gastronomía y por toda la magia que albergan sus calles.
Y que mejor que ahora para visitar Sevilla. Es una de las capitales españolas más calurosas en verano y ahora en otoño las temperaturas se suavizan bastante y hace un clima ideal para pasear por sus calles. Aunque sin duda alguna, cuando más bonita está la ciudad porque se viste de gala es en Semana Santa y en la Feria de Abril. Pero conseguir alojamiento en esas fechas es bastante complicado, por lo que ir ahora no es una mala opción.
La Giralda
Y una vez en Sevilla, además de irnos de cañas y tapas no nos podemos olvidar de visitar sus espectaculares obras de arte. Empecemos por la Catedral y la Giralda, su campanario, sin duda alguna el símbolo más representativo de la ciudad. En la cúspide de la Giralda se encuentra el Giraldillo que es el personaje más conocido de toda Sevilla. Aunque es bastante costoso merece la pena subirse a la cúspide de la Giralda y apreciar la vista que hay desde arriba. Una vez hecha esta visita podemos desplazarnos a los Reales Alcázares, y dar un agradable paseo por sus jardines y grandes salas.
Todo esto nos puede llevar unas horas, por lo que si estamos algo cansados pero no queremos cesar en nuestra visita por Sevilla que mejor que subirnos en un coche a caballo y continuar con nuestra ruta. Así, podremos apreciar la Torre del oro junto al río Guadalquivir o la Plaza de toros de la Maestranza, una de las más conocidas e importantes de todo el mundo.
Una vez visto esto, es el momento idóneo de sentarnos en alguna terracita y tomarnos unas cañas, amén de degustar algún plato típico sevillano como el gazpacho o un sensacional salmorejo. De esta manera retomaremos fuerzas y podremos reanudar nuestra marcha visitando el Parque Maria Luisa, para posteriormente llegar a la Plaza de España. La Giralda es el monumento más conocido de la ciudad, pero sin duda alguna la Plaza de España es lo que más me impresionó a mí. Es muy grande con una espectacular fuente en medio y de una belleza única. En mi opinión una de las plazas más bonitas de toda España y puede que de todo el mundo. Algunos directores de cine han tomado buena nota de ella y ha protagonizado alguna película.
Pero no todo en Sevilla es arquitectura antigua, también hay resquicios de arte moderno y buena muestra de ello es el espectacular Puente del Alamillo diseñado por Santiago de Calatrava.
Por todo esto y mucho más os recomiendo encarecidamente que si no habéis estado, Sevilla es un Destino de lujo para pasar unos días. Con el AVE llegas en muy poco tiempo, y hay innumerables hoteles en los que alojarte con una calidad precio bastante aceptable.
La Plaza de España de Sevilla





[...] desató la locura en Bilbao, Vigo, Sevilla y Murcia, ciudades afortunadas, ya que algunos de sus habitantes(entre las cuatro [...]
Like or Dislike:
0
0